Vida

Hijo de Agustín Jiménez Aguilar y de Carmen Sandoval, nació en el pueblo de Dolores Hidalgo, en el estado mexicano de Guanajuato, donde pasó sus primeros años de vida, hasta poco después de la muerte de su padre en 1936, quien era dueño de una farmacia con la que sostenía económicamente a José Alfredo y a sus tres hermanos: Concepción, Víctor e Ignacio.
Gracias al negocio pudo sostener aparte de esos 4 hijos del primer matrimonio, otros 4 que tuvo con Carmelita Sandoval, a quién dejó viuda en 1936.

Carmen carecía de aptitud para los negocios y pronto llevó la botica a la quiebra. En busca de mejor suerte, se trasladó con todo y sus hijos a la ciudad de México, donde puso casa y una pequeña tienda en la calle de Ciprés, ubicada en un barrio de clase media pobretona.
Un lustro después, ese negocio también se fue pique y nada impidió la desbandada familiar. Concepción, la hija, se casó y fue a vivir con su marido. Carmelita y dos de sus hijos, Víctor e Ignacio, se instalaron en Salamanca, Guanajuato, donde el segundo trabajó en la refinería hasta 1953.
José Alfredo Jiménez, de 10 años al morir su padre, a duras penas terminó la primaria en el colegio Franco Inglés, pues prefería irse de pinta con su amigo Jorge Gabilondo Patiño, hijo del célebre Cri Crí, con quien se unía a un grupo de maletillas que soñaban con ser toreros.
Desde su niñez, entre juegos infantiles y tareas escolares, José Alfredo mostró su vocación componiendo versos, perfilándose hacia lo que sería su profesión, su gloria y su inmortalidad. 
En 1938, el futuro compositor, quién tenía 14 años, se sintió atraído por el canto, por lo que comenzó a presentarse en los festivales escolares vestido de charro e incluso escribió las que se pueden considerar sus primeras canciones dedicadas a sus animales preferidos. 


Tras el fallecimiento de su padre y motivado por el ímpetu de querer convertir en realidad lo que aspiraba ser, se marchó a la ciudad de México a los 18 años en compañía de su tía Refugio Sandoval. Pero al llegar a la capital, los problemas económicos comenzaron y el compositor tuvo que abandonar sus estudios para trabajar como mesero en el restaurante "La Sierra". lugar en el cual alternó sus labores con la composición, el canto y el fútbol.
Jiménez el escribir canciones parecía ser muy fácil, simplemente tomaba cosas de su propia experiencia y las plasmaba en la música.
Su primer éxito por ejemplo, la canción “Yo”, fue escrita gracias a la inspiración de Paloma Gálvez, una chica veracruzana que conoció durante su paso por el grupo “Los Rebeldes”, pues ella era cuñada del dueño del estudio donde éstos solían hacer sus pruebas.
Paloma y José Alfredo se hicieron grandes amigos, era ella a quien él le contaba penas como el desamor que sufrió por una maestra normalista, a quien sus padres le prohibieron verlo debido a que sólo era un mesero. Paloma y José Alfredo solían pasar horas en el ya desaparecido café “Kikos” de la Avenida Juárez, tras la convivencia nació el amor entre ellos y aquello culminó en boda en Junio de 1952, con Miguel Aceves Mejía como testigo. De esta relación nacieron sus hijos, que llevaron los nombres de sus padres.

José Alfredo Jiménez sabía que cada mujer siempre tiene un encanto especial, el cual el sabía encontrar, lo cual, para muchos sonaba a que era del tipo mujeriego, pues además de la relación con su esposa, se supo también de sus romances con María de Jesús, hija del cómico, Manuel Medel, con quien se dice, se casó y tuvo 3 hijos y 4 hijos más de otras 4 mujeres.

Su último idilio fue con Alicia Juárez, una cantante del género ranchero de sólo 16 años. La conoció durante una gira por Estados Unidos, y el enamoramiento, fulminante, llevó a ese católico de siempre, a contraer nupcias ante el ministro de una secta de protestantes. Se inició así una relación marcada por riñas constantes y los celos de este marido que aventajaba 27 años a su pareja.


Era también un ingenioso compositor de cuentos colorados, de chistes de todos los colores, que a la fecha son utilizados por casi todos los humoristas, o que a través del tiempo han pasado al poder del dominio público.

2 comentarios:

  1. "Su último idilio fue con Alicia Juárez, una cantante del género ranchero de sólo 16 años. La conoció durante una gira por Estados Unidos, y el enamoramiento, fulminante, llevó a ese católico de siempre, a contraer nupcias ante el ministro de una secta de protestantes."

    Jajajajajajaja el enamoramiento fulminante.
    Me gusta como redactas, aunque creo que te pasaste un poquito: recuerda que la gente no lee!
    ;)

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